¿POR QUÉ NOS INQUIETA LA PATADA DE CAROLINA JARAMILLO?

Carolina Jaramillo Quintero. Causal 5: “Ser culpable de conducta violenta”. Dos juegos de suspensión. Estas fueron las líneas que aparecieron en el Reporte Disciplinario de la Liga BBVA Femenil tras el partido de la Jornada 5 entre Chivas vs Querétaro, en el que la capitana rojiblanca escandalizó con su conducta al mundo de las redes sociodigitales en México.

La futbolista del Guadalajara, que dos días antes de dicho encuentro había tuiteado: “Tu mente es tu mayor poder”, se había dejado seducir en un segundo por ese llamado a la reacción que suele aparecer cuando la sangre hierve en un partido…. y pateó a su rival en un costado. Jazmín Enrigue del Querétaro, miró desde el césped el rostro con el entrecejo fruncido a una Carolina enfurecida por el choque, y quizá por haber dejado ir un marcador a su favor de 3-0.

El nombre de Carolina Jaramillo comenzó a ser señalado con comentarios negativos –sobre todo en Twitter—: “Lamentable la actitud de Carolina…”, “Carolina Jaramillo perdió la cabeza y agredió a una compañera…”, “Carolina Jaramillo explotó y provocó la riña en el juego”, “Violencia en el futbol femenil”.

El DT del conjunto de Chivas femenil salió a aclarar: “Lo que sucedió al final no es la forma. Eso no nos representa. No son las reacciones de un equipo de alto nivel. Entonces, eso no nos puede volver a pasar”.

Pero las palabras de la DT de Gallos femenil, fueron más profundas: “Es difícil cuando hay un partido así de intenso mantenerse sereno. No es justificación, por supuesto, pero sé que trabajarán para que puedan de alguna manera gobernarse en la siguiente ocasión. Ahorita más frías pensarán las cosas, lo harán de diferente manera. Tanto el profesor de Chivas como yo, trataremos de hacerles entender que es un partido y todo se queda adentro. Salimos de la cancha y hay cosas más importantes afuera”.

LA REFLEXIÓN

Ese mismo día comenté en Twitter: “Veo lo de Caro Jaramillo y recuerdo un texto de una entrevista a la Dra. Hortensia Moreno. Le preguntan si existe una exclusividad masculina en el tema de la guerra y (entre otras cosas) dice: “Las mujeres también podemos ser tremendamente violentas”… No es el contexto, pero quizá por eso pareciera tan “reprobable” verla patear”.

Entrecomillé la palabra “reprobable” para citar al comentarista del partido. Me quedé pensando si usó esa palabra por referirse a una mujer o no, o simplemente la mencionó por el hecho de señalar la violencia como algo inaceptable.

Y me volví a apoyar en lo que la doctora Hortensia Moreno ha analizado respecto a la diferenciación entre hombres y mujeres: “Se le suele atribuir a los varones la agresividad, la violencia, la capacidad de lidiar con la muerte, mientras que las mujeres tienen la imagen especular opuesta y se nos relaciona con la ternura, con el amor, con el cuidado y con la vida. Cuando se rompe esa frontera, es cuando se cuestionan muchas cosas”. Sin duda, “la violencia es parte del alma femenina”.

Aunque en menor medida. En un artículo publicado en la Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte llamado Revisión De la Agresión en Deportistas: Variables, Influyentes y Evaluación, señalan que “los hombres presentan más actos de agresión instrumental y hostil que las mujeres, y las mujeres se caracterizan por mayores niveles de ataques verbales y formas indirectas y de agresión”.

Entonces ¿por qué nos inquieta la patada de Carolina Jaramillo? ¿O el codazo que la portera Daniela Lozano le dio a Mariam Castro? Yo quisiera que tú, querida o querido lector, me ayudaras a contestar esta pregunta.

No se trata de defender posturas, pero tampoco de escandalizar con titulares como “¡se calentó, perdió la cabeza, brutal codazo!” –cuyas frases es cierto que también son utilizadas para hablar de los varones–,  aquí más bien se puede señalar que la violencia en el futbol es interpretada desde los medios de comunicación como ejemplo máximo de sinrazón e incivilización ¿por vender?

En el libro “Violencia en el futbol: investigaciones sociales y fracasos políticos”, se señala que: “Los actores de hechos violentos aparecen como el testimonio de un pasado que se creía superado”. Considero que en esos titulares donde se lleva a concebir a las jugadoras como “bárbaras” o “salvajes” “alejadas de la civilización”, no solo alimentan la radicalidad y nos aleja del «nosotras y nosotros», «las y los racionales», «las y los civilizados».

Sí, la violencia puede ser controlada de muchas formas y para eso también deben actuar todas aquellas personas que influyen en la socialización de las futbolistas (entorno familiar, entrenadoras y entrenadores). Antes de juzgar, podríamos repasar cómo vamos a abordar el fenómeno de la violencia en el naciente futbol femenil de nuestro país.

EL DATO:

La investigación aplicada muestra que las variables que mejor predicen el comportamiento agresivo son la inestabilidad emocional, la inseguridad, la falta de confianza… otra variable importante es la naturaliza del deporte, es decir, si es individual o colectivo.

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