GRECIA PÉREZ, 12 AÑOS DE TRAYECTORIA EN EL FUTBOL

Allá por el 2017, las notas deportivas hablaban de la primera Selección Mexicana de playa femenil, que era dirigida por Maribel Domínguez. En ese equipo estaba Grecia Pérez, una joven futbolista de 24 años que comenzó su carrera en Club Laguna, de Mercedes Rodríguez. En Diosas Olímpicas pudimos conversar con ella para conocer sus inicios y las diferentes experiencias, buenas y malas, que le ha dejado el futbol.

El comienzo

Grecia Pérez juega futbol desde los seis años, descubrió este deporte gracias a que acompañaba a su hermano Héctor a los entrenamientos de Pumas CIFF, en Velódromo, en la Ciudad de México. Aunque aquel era un equipo mayoritariamente de niños, no dudó en pedir una oportunidad.

La pequeña futbolista se quedó en esa escuadra por cinco años, pero a los 11, cuando las diferencias físicas entre ella y el resto se hacían más evidentes, tuvo que buscar un equipo de niñas, así fue como llegó a Club Laguna, un conjunto que se ha convertido en referente del balompié de mujeres.

“Los profes de Pumas me dijeron que como estaba creciendo ya no podía jugar con los niños (…) y ya en Laguna me enamoré completamente porque de inmediato fuimos a Nacionales y a Olimpiadas (…) han sido 12 años en ese equipo; con la profe Meche y la profe Rubí me daba un poco de miedo por la experiencia, pero se fueron acercando a cada una y te platicaban sus anécdotas y nos inspiraron a pensar en los objetivos, que podía ser llegar a Selección o conseguir una buena universidad; tener a las dos atrás de una era maravilloso, son de las mejores profesoras de la república”.

Con el paso del tiempo, Grecia tuvo que buscar otros caminos, pues la esencia del Laguna es formar jugadoras para que después sigan su camino. “Me fui moviendo a las talachas, te van invitando, así me fui moviendo a otros equipos, como jugar en Dragonas con Rodrigo Dey”, declara la deportista que tenía la oportunidad de jugar en Italia en agosto, pero que al final no se hizo realidad por la pandemia.

La Liga MX Femenil, sólo una ilusión

El 5 de diciembre de 2016, Enrique Bonilla dio a conocer la creación de la Liga MX Femenil, la cual arrancó el siguiente año, primero con la Copa MX, en mayo de 2017, y luego con el Apertura, en julio. Por ello, en cuanto se difundió la noticia, varios clubes comenzaron con visorías, a las que, por supuesto, Grecia Pérez acudía.

Las primeras opciones fueron América y Pumas; con las águilas permaneció entrenando por seis meses y el cuerpo técnico anterior a Leonardo Cuéllar le había asegurado un lugar en el plantel, incluso el mismo Cuéllar lo refrendó cuando la vio entre las jugadoras que buscaban un lugar, sin embargo, el día de los registros resultó que ese espacio ya no estaba disponible.

“Mi hermana y yo sí estábamos contempladas, pero el día de registro Cuéllar nos dijo ‘ya no alcancé a meterte’, yo había dejado de ir con Pumas, precisamente porque me iba a quedar en América, pero me salen con que ya no, que no le dio tiempo de hacerlo (…) después volví a ir a visorías con Pumas, pero Ileana Dávila me dijo que no necesitaba jugadoras de mi posición y eso me desanimó, les dije a mis papás que ya no quería, que no me interesaba tanto y que no lo iba a intentar, que mejor lo hiciera mi hermana que es más joven”.

“Fue desgastante esa etapa, no comía a mis horas y dejaron de nacerme las ganas de ir a las pruebas, ir hasta allá y para que al final en Pumas se quedaran con las mismas, con las que en gimnasio no hacían nada, eso me desanimó mucho (…) Preferí seguir en la talacha, donde en un fin de semana llegué a sacar hasta 5 mil pesos, jugaba cinco horas y me ganaba eso, y en la Liga eran 3 mil o 2 mil al mes”.

Y es que el esfuerzo de la futbolista ya no sólo es por ella, sino por Zara, su hija de seis años que es su motivación, su inspiración, pero también la razón por la cual sabe que debe exigir mejores condiciones y respeto a su trabajo.

El sueño de la Selección Mexicana de playa

En el 2017, la Federación Mexicana de Futbol informó que se crearía la primera selección femenil de playa, en ese momento bajo el mando de la exjugadora Maribel Domínguez. Su primer torneo fue el Vallarta Cup, en el que las mexicanas debutaron con un par de derrotas ante España, una selección de élite en esta modalidad. Y ahí estaba Grecia, ya que ‘Marigol’ la llamó directamente para invitarla.

Después de ese torneo, el proyecto perdió un poco de fuerza, Maribel dejó de estar al frente y el equipo quedó un tanto a la deriva, sin embargo, un grupo de jugadoras continuaba entrenando en el CAR, un lugar nada cercano (se ubica en la salida a Cuernavaca), al que debían acudir con sus medios, invirtiendo su tiempo, dinero y, por supuesto, su esfuerzo. Fue así que cuando estaban por tirar la toalla pues no se veía un torneo cercano en la rama femenil, llegó una oportunidad de brillar.

“Perdíamos tiempo y dinero, no había algo que nos motivara a seguir, pero justo en eso Ramón Raya nos informó del torneo en El Salvador, eso nos levantó a todas; él creía que sólo nos llevaban por participar y no que quedáramos campeonas, pero contamos siempre con José Alderete y Enrique Arroyo, el auxiliar técnico y preparador físico”.

Del 3 al 5 de agosto del 2019, la Selección Mexicana Femenil de Playa participó en el World Beach Games 2019 Qualifier y, como menciona Grecia, la Federación no tenía mayores esperanzas en ella, más bien, iban porque habían pedido una escuadra femenil y pensaban cumplir con el requisito, pero el rendimiento no dejó lugar a dudas de que los meses de entrenamiento sí daban frutos, pues además del esfuerzo físico, contar con referentes como Fátima Leyva y María del Rosario Saucedo, jugadoras con años de experiencia.

México derrotó 2-1 a Estados, 7-2 a Bahamas y 6-2 a El Salvador, con lo que se coronó campeona de este torneo clasificatorio y pudo tener un espacio para el Mundial de Qatar. Grecia marcó tres goles, uno de ellos considerado el mejor del certamen.

Ya en el Mundial, no todo fue sencillo; las verdes cayeron 9-1 frente a España, perdió 4-3 en penales contra Brasil y finalmente venció 7-6 a Cabo Verde. Aunque el resultado no fue el mejor, basta destacar que es la primera generación femenil en esta modalidad de futbol a nivel Selección.

El futuro de Grecia

Con la desilusión de la Liga MX Femenil, el saber que en este país no se puede vivir del futbol, Grecia continúa en busca de oportunidades. Actualmente, apunta a ser parte del Atlético Capitalino, donde está Marisol Luna, su excompañera de la selección, como entrenadora, esto en la Liga del Balompié, que se espera pueda comenzar en enero. “Ahorita busco andar jugando en diferentes equipos, con Rodrigo Dey también veré si continúo en la Liga Mayor Femenil, y ahora sólo tengo eso”.

“¿Y crees que se puede vivir del futbol?”, esa es la pregunta que le lanzamos a la futbolista capitalina y sin pensarlo mucho responde: “no creo que aquí se pueda vivir del futbol, eso no va a ser posible (…) hace unas semanas pensé en retomar la escuela en línea, algo administrativo, porque no me gustaría que esté relacionado con el deporte, sólo me gusta jugarlo”.

Tener 12 años de experiencia en el futbol femenil mexicano no son garantía de tener una carrera exitosa ni de que los clubes profesionales respeten esa trayectoria, y es que en ellos, aún impera el desconocimiento de la historia de futbol de mujeres en México, que desde finales de los años 90 comenzó a tomar fuerza gracias a su incorporación a las Olimpiadas Nacionales y al auge de algunas ligas locales, es decir, si bien la Liga MX Femenil tiene apenas tres años de vida, previo a ella existen años de esfuerzo y dedicación que deberían ser valorados.

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