COMUNICACIÓN FEMINISTA: UNA NECESIDAD

A principios de este 2020 tuvo lugar el Encuentro Feminista sobre Comunicación, organizado por Raquel Ramírez Salgado, en el Centro Cultural España, el mensaje central fue claro: mostrar que el feminismo puede ser parte medular de cualquier forma de comunicación, lo que a su vez sirve para niñas, adolescentes y mujeres se vean representadas en diferentes áreas, muchas en las que suelen ser invisibilizadas.

Pero antes de ahondar en los temas comunicativos, es importante intentar definir qué es el feminismo o los feminismos. En palabras de la mayoría de las conferencistas, hay diferentes feminismos, unos más radicales que otros. Está el feminismo que emana de la academia, aquel que nace de los barrios, el feminismo que practicaron nuestras madres (muchas sin saberlo)… Diversas corrientes, aunque todas podrían compartir una característica: el posicionamiento de la mujer como protagonista, ya sea de la historia, del ejercicio del poder, del empoderamiento, de la libertad, etcétera.

Aquellas que nos consideramos feministas y que, a la vez, nos dedicamos a la comunicación, hemos sentido la necesidad de abrir espacios para visibilizar la presencia de las mujeres en todas las áreas; a este evento acudimos mujeres interesadas en deporte, literatura, derecho, salud sexual, movilidad, historia, educación, música, cine… Y coincidimos en que nuestra labor se ha concentrado en crear espacios que no existían, con el objetivo de demostrar a otras mujeres que «es posible», es posible que una mujer sea científica, es posible que una mujer dirija una película, es posible que una mujer tenga diversos posgrados, es posible que una mujer circule libremente en bicicleta por esta ciudad, es posible que una mujer emprenda su propio negocio, es posible que una mujer se identifique con el personaje de una novela, es posible que una mujer sea futbolista profesional.

Este abanico de posibilidades es lo que quiere dar a conocer toda comunicación feminista, los “sí se puede” de quienes estamos empujando a nuestras compañeras desde diversas áreas, la certeza de que podemos quitarnos el miedo de adentrarnos en terrenos que históricamente han sido dominados por los hombres.

Un evento que tejió esperanzas

Si me enfoco en hablar del contenido de las conferencias y las mesas de diálogo, este texto sería inmenso, por eso trataré de destacar lo más relevante. Para comenzar, la doctora Elvira Hernández Carballido, considerada la primera doctora en Comunicación de México, expuso todo un recorrido histórico de los estudios feministas en comunicación, empezando por el trabajo de Rosario Castellanos en los años 50, pasando por Elena Urrutia, Olga Bustos y Marcela Lagarde, hasta llegar hasta lo más actual que ha propuesto el Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM. “Las mujeres tenemos que abrir nuestros espacios, luchar por poder acceder a los medios”, expuso Carballido.

Posteriormente, el micrófono pasó por expertas como Josefina Hernández, Jahel López, Norma Montiel, Gema Sánchez, Lurdes Barbosa, Leslie Rodríguez… entre muchas más, para hablar de comunicación alternativa, feminismo barrial, derecho a la comunicación y, por supuesto, de periodismo feminista.

Sobre este último, Monserrat Boix, de España, explicó que como periodistas debemos “ser capaces de relacionar lo que está pasando a nivel global” y, sin duda, el feminismo está jugando un papel fundamental en la actualidad y eso debe verse reflejado en la comunicación, incluso, Boix lo resume en la frase “me gusta el feminismo que hace que conectemos en todo el planeta”, lo cual es una de las finalidades del periodismo, el hacer llegar la información a lugares recónditos.

La española también insistió en el ciberperiodismo, donde se encuentra el ciberperiodismo feminista y social, en el que “se puede conseguir que la sociedad asuma ciertos conceptos” y que se construyan las historias sin olvidar la perspectiva de género, es decir, con un enfoque que considere a todos los participantes, sin exclusión.

En ese mismo sentido, Leslie Rodríguez habló de la necesidad de que las mujeres nos volvamos creadoras de contenido, en el cual prevalezca el cambio de narrativas y que al mismo tiempo, los consumidores de los medios de comunicación exijan algo distinto, una mirada crítica al mundo.

Rodríguez también enfatizó cuán necesario es que más mujeres estemos en posiciones de poder dentro de los medios, pues apenas el 17% de jefes son mujeres y solamente el 7% de las concesiones son para ellas, lo que provoca un sesgo en los enfoques y en la cantidad de notas que se realizan sobre lo femenino: apenas el 20% de los textos periodísticos hablan de mujeres y la mayor parte de ese porcentaje se encuentra en secciones como Espectáculos, Salud y Belleza, pues tristemente “a las mujeres no se nos considera sujetas de opinión, estamos consumiendo lo que nos dan en el marco del patriarcado”, según palabras de la misma Rodríguez, un mundo que se divide en dos géneros y que a cada uno le asume ciertas características, algo que se sigue replicando en los medios de comunicación.

En conclusión, una comunicación feminista que se vea reflejada en el periodismo, representaría las verdaderas necesidades actuales, en un mundo en el que las mujeres estamos empujando por apropiarnos de espacios en los que siempre hemos estado, pero en muchas ocasiones sólo nos dejaban instalarnos en la sombra, pese a que hemos tenido todo para brillar.

FOTO: Píkara Magazine

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