LAS MUJERES Y LOS DIAMANTES BEISBOLEROS

Hace tiempo escuché y leí en alguna revista la frase: “Los mejores amigos de las mujeres son los diamantes”. He de confesar que en ningún momento cuestioné dicha aseveración; sin embargo, hace unos días me comenzó a surgir la duda si, en verdad, “los mejores amigos de las mujeres son los diamantes”, ya que esa misma frase me pareció haberla escuchado, a modo de introducción de alguna nota, en el programa de SC5 con Carolina Padrón (ESPN).

A partir de lo anterior, «mujer»  y «diamantes»  los relacioné -como ya se está haciendo costumbre en mí- con el sector deportivo, y fue así como surgió la siguiente interrogante: ¿las mujeres tienen la oportunidad de estar en un diamante beisbolero y jugar,  ya sea de manera profesional o amateur?

Para responder (me) la pregunta, me di a la tarea de investigar un poco sobre la historia del béisbol femenil y se las quiero compartir…

De acuerdo con la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC) es en 1845 cuando se publican las reglas o normas consideradas como la base del béisbol moderno. Éstas fueron establecidas por Alexander Cartwright y el comité del equipo que fundó en 1892, los New York Knickerbockers.

Después de reglamentada la disciplina por Cartwright, de acuerdo con historiadores, las mujeres comenzaron a jugar el béisbol a mediados del siglo XIX, exactamente en 1866 y las primeras jugadoras fueron las estudiantes del colegio Vassar, donde llegaron a existir hasta siete equipos.

El béisbol femenino rebasó los terrenos de juegos en las escuelas y para 1875, los clubes Blondes y Brúnettes llevaron a cabo el primer juego entre mujeres, en el cual se cobró la entrada y el aparente éxito motivó fundar la liga semiprofesional Young Ladies Baseball Club, en la ciudad de Filadelfia en 1883.

Sin embargo, los dueños de los clubes para darle “mayor realce” acordaron incorporar a dos hombres en cada conjunto y de esa forma, en cada encuentro, participaron 16 mujeres y dos hombres.

Los encuentros entre novenas mixtas se mantuvo más de 20 años.

Durante ese tiempo, apareció en Rhode Island, Elizabeth Murphy -también conocida como Lizzie-, una excelente jugadora que se desempeñó en diversas ligas, incluidas las de hombres, provocando diversas protestas hasta que el Comisionado de las Grandes Ligas determinó excluirla del campeonato por considerar que violaba las reglas establecidas: no permitir las presencia de mujeres en torneos profesionales.

Fue hasta 1939 y 1945 cuando las mujeres comenzaron a jugar béisbol de manera profesional en Estados Unidos, puesto que los hombres estaban jugándose la vida en la Segunda Guerra Mundial.

En 1942, como todas las ligas de equipos de béisbol se estaban disolviendo debido a la guerra, el dueño de los Chicago Cubs, Philip K. Wrigley, y el magnate del chicle, William Wrigley Jr., decidieron crear una liga profesional de mujeres; la liga se llamó All-American Girls Softball League porque la conformaron jugadoras de sóftbol, pero la aceptación fue tal que en 1943 fueron modificadas las reglas y se transformó en All-American Girls Professional Baseball League.

Al principio, esta organización incluyó cuatro clubes: Rockford de Illinois, South Bend de Indiana, Racine y Kenosha Comets de Wiscosin; cada equipo se conformaba por 15 jugadoras, un entrenador, un gerente de negocios y un acompañante femenino. Las figuras masculinas fueron utilizadas como administradores para tratar de despertar la curiosidad del público.

El primer partido de béisbol profesional de mujeres se jugó el 30 de mayo de 1943 y Racine ganó el primer campeonato. La primera temporada fue un éxito, con asistencia a la liga de 176,612 personas.

La popularidad de la liga continuó durante algunos años después de la guerra, con una asistencia máxima en 1948 de 910,000, cuando había 10 equipos.

Los propietarios tomaron posesión de la liga después de la temporada de 1950 y el interés comenzó a menguar. La liga dejó de funcionar después de la temporada de 1954. La competición permitió ver en acción a más de 1200 mujeres, procedentes de centros estudiantiles y de numerosas ciudades, todas interesadas en mostrar habilidades en los diamantes beisboleros.

Todos los recuerdos de esta época fueron integrados en el Salón de la Fama de Cooperstown, New York. Allí, más de 550 nombres figuran en una placa llamada “Women in Baseball”.

 

Se podría decir que, a partir de entonces, la brecha de género se ha acortado y que las posibilidades para que las mujeres se desarrollen en el béisbol son cada día más grandes; sin embargo, el apoyo y la difusión no ha sido la esperada.

En el caso específico de México, por ejemplo, hace unos días leí un artículo de Animal Político donde cuentan la historia del primer equipo femenil de béisbol de la ciudad de Chihuahua: el Club Medias Rosas, a cargo del entrenador Jaime Cervantes -ex-beisbolista profesional-.

El equipo se fundó en 2012 con ocho niñas: “Bien se sabe que no hay apoyo para la mujer, en especial deportivamente, y más en un deporte que se supone es para hombres. Eso vuelve muy difícil emprender un proyecto, no hay apoyo, navegamos contra la corriente”, declaró.

No obstante, las ganas de las niñas por jugar y aprender fueron tan grandes que el plantel fue en aumento y llegaron a ser más de 40 integrantes.

Siguiendo la línea del artículo, la Asociación de Ligas Infantiles y Juveniles de Béisbol de la República Mexicana está conformada por 31 escuelas, ubicadas en distintos puntos del país; de esas 31 instituciones, nueve están en Chihuahua y el problema es que en ninguna de esas aceptaban a niñas, su única oferta era el sóftbol, pero se negaron.

“Después de tocar muchas puertas, al final, les dieron chance a las niñas de practicar béisbol en las instalaciones de la Escuela Tarahumara. Y entonces a eso nos dedicamos: a practicar y a practicar y a practicar porque no había contra quién enfrentarnos”.

Tras tres años de práctica, en 2015, por fin la Escuela aceptó que la novena rosa participara en su liga infantil -exclusiva de varones-. Un año después (2016), impusieron récord de cuadrangulares: 17 en una sola temporada.

Otro ejemplo es el de la poblana, Rosa María del Castillo -de 21 años-, quien a finales de 2015 con apenas 18 años, tras ser observada y contratada por los Azulejos de Tamanché, se convirtió en la primera mujer lanzadora en la Liga Meridana de Invierno -liga semiprofesional de béisbol varonil en Mérida, Yucatán-.

“Quiero creer que más puertas se abrirán para las mujeres en el béisbol; sin embargo, no será inmediato”, declaró.

Y aseguró que su principal misión es motivar a más mujeres a incursionar en el profesionalismo.

En 2017, se llevó a cabo el Primer Campeonato Nacional de Béisbol Femenil en Tepatitlán, Jalisco y la selección de la Ciudad de México, tras vencer 3-0 al equipo de Yucatán, se coronó campeona.

Al respecto, el presidente de la Asociación de Béisbol de Baja California, Freddy Armando Lugo Valenzuela, señaló que “esto motiva a que más mujeres practiquen este deporte”.

De igual forma, en noviembre del año pasado, en Hermosillo se armó la primera liga de béisbol femenil municipal y las categorías fueron de 11- 12 años, 13-14, 15-16 años y la libre.

Sobre una competición mundial de beisbolistas, en 2004 se inauguró la Copa Mundial Femenina de Béisbol, la cual se celebra cada dos años; en ésta juegan equipos femeninos nacionales de béisbol de todo el mundo.

En el primer año sólo hubo cinco países, en 2016 compitieron 12.

La Copa Mundial está formada por directivos de las Grandes Ligas (MLB), la Asociación de Jugadores de las Ligas Mayores (MLBPA) y cuenta con el respaldo de la Federación Internacional de Béisbol.

Según los organizadores, este campeonato servirá para fomentar la práctica del béisbol que fue recientemente excluido junto al sóftbol de los Juegos Olímpicos a partir de 2012.

La realidad es, como se puede leer, que aún falta mucho por hacer; si bien, nosotras desde nuestra trinchera haremos que esa brecha de género sea cada vez más corta  para que los diamantes (beisboleros) sean -en realidad- los mejores amigos de las mujeres.

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search