EU MARCA UN PRECEDENTE EN LA BRECHA SALARIAL

Por  Cristina Herrera

Un año tuvo que pasar para que la selección nacional de futbol femenil de Estados Unidos lograra un pequeño y al mismo tiempo gran triunfo en cuanto a las relaciones contractuales que tienen las futbolistas de aquel país.

Esto marca una pauta para el deporte femenil no sólo en la Unión Americana, sino también para el resto del mundo, pues demuestra que se pueden mejorar las condiciones para practicar cualquier deporte, aunque aún no hay equidad.

El nuevo contrato colectivo firmado el martes pasado, será por cinco años y ofrece mejores condiciones de trabajo, arreglos para los viajes y alojamiento, mejora en la alimentación que se les ofrece a las jugadores, además de un aumento por becas y primas, que las ponen más cerca de las ganancias que perciben los varones.

Debido a que el acuerdo se prolonga hasta el 2021, las mujeres de la selección de las barras y las estrellas, no tendrán que renegociar de cara a grandes eventos como la Copa del Mundo del 2019 y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. De acuerdo con una estimación del periódico The New York Times, el acuerdo permitirá a algunas jugadoras duplicar sus ingresos de unos 200,000 dólares a 300,000 dólares anuales.

El presidente de la US Soccer, Sunil Gulati, calificó el acuerdo como un “paso importante para el crecimiento del fútbol femenil”. El acuerdo se une a otras brechas salariales que se han roto en otros deportes como el tenis y el baloncesto. Incluso la semana pasada, el equipo de hockey femenil de Estados Unidos, llegó a un acuerdo similar para el aumento de la remuneración, luego de amenazar con boicotear el Campeonato del Mundo de la especialidad.

Una lucha constante

Esta no es la primera ocasión que la selección de futbol de Estados Unidos ha emprendido una batalla por una equidad de salarios. En 1995, varias jugadoras que estaban por participar en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

Michelle Akers, Julie Foudy, Mia Hamm y Kristine Lily cerraron las puertas del entrenamiento, debido a que no estaban de acuerdo con el pago que les ofrecía la federación de futbol de su país, en cuanto a los bonos por resultados.

Al final, llegaron a un acuerdo, y las mujeres participaron en la justa veraniega, y justamente ganaron el título olímpico. Luego, en 1999, luego de la victoria en la Copa del Mundo de 1999 ante China, las jugadoras boicotearon un torneo en Australia por la misma razón, aunque al final volvieron a llegar a un acuerdo con la federación, el cual se extendió hasta los JO de Atenas 2004.

En cuanto al hockey sobre hielo, en el año 2000, la jugadora Cammi Granato impulsó al equipo nacional a demandar mejores condiciones para practicar el deporte así como un alza salarial. Tenían argumentos, pues la selección había logrado la medalla de oro en los Juegos de Nagano 1998.

Pero no sólo en Estados Unidos y en estos deportes han habido éxitos de este tipo. Por ejemplo, en el 2015, la selección nacional de futbol de Australia, boicoteó amistosos en Estados Unidos, pues exigía mejores salarios, primas y condiciones para viajes. Al final, negoció un acuerdo y en la Copa del Mundo, sorprendió al eliminar a Brasil en octavos de final y caer ante Japón en cuartos de final.

En tanto en el tenis, los torneos Grand Slam, dan el mismo premio a hombres y mujeres, aunque el sexismo sigue estando presente.

El año pasado, Raymond Moore, director del Indian Wells hizo comentarios que indignaron y obligaron a su renuncia.

“En mi próxima vida, cuando regrese, quiero ser parte de la WTA porque se aprovechan del éxito de los hombres. No toman ninguna decisión y son afortunadas. Muy afortunadas”, apuntó. “Si yo fuera una mujer tenista, me arrodillaría cada noche y daría gracias a Dios por el nacimiento de Roger Federer y Rafa Nadal. Ellos son quienes han llevado el peso de este deporte”, aseguró.

FOTO: Liga Amateur FMF

En México, inicia la pelea

En nuestro país, el futbol femenil ha tenido un crecimiento demasiado lento. Apenas en diciembre del año pasado, la Federación Mexicana de Futbol, anunció la creación de la Liga de Futbol Femenil, la cual estará conformada por jugadoras de categoría Sub-23 y en un principio será financiada por la misma Femexfut y los propios clubes.

Aunque ya cuentan con Scotiabank como patrocinador, lo cierto es que aún no se tiene claro de cuánto serán los salarios que obtengan las jugadoras, aunque se estima que ganen un poco menos de 10,000 pesos mensuales, pues ése es el sueldo mínimo que obtiene un jugador de nivel profesional.

No obstante, al parecer los logros conseguidos hasta ahora por selecciones como las de Estados Unidos y Australia, muestran que exigir la equidad financiera por desempeñarse en cualquier deporte, es válido y con constancia, se puede lograr, aunque para ello se requiera invertir varios años.

 

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