MUJERES EN LA F1, AÚN EN ESPERA DE QUE SE ABRAN LAS PUERTAS

Cristina Herrera

La fórmula Uno es un mundo de hombres. En la historia del serial de automovilismo más importante del mundo, sólo seis mujeres hasta ahora han logrado estar en un Gran Premio, contrario a los más de 800 hombres que han tenido la oportunidad de hacerlo.

María Teresa de Filippis, fue la pionera en este rubro, mientras que esta temporada, la colombiana Tatiana Calderón se ha convertido en la primera latinoamericana en llegar al Gran Circo.

Sin embargo, ninguna ha logrado tener un éxito considerable. La más destacable fue la italiana Lella Lombardi, quien en el Gran Premio de España de 1975, logró un sexto lugar y 0,5 puntos con lo que se convirtió en la única mujer en puntuar en una competencia oficial de la categoría.

Algunos se han cuestionado cuál es la causa por la que las mujeres no han logrado trascender en el máximo circuito del automovilismo. Y es que este es un mundo al cual es difícil ingresar incluso siendo hombre. Aún si tienes talento, cada año sólo existen 24 lugares disponibles en la F1, y apenas unos cuantos asientos quedan vacíos al final de cada temporada, siempre destinados a los varones.

Peor aún, es más complicado encontrar un lugar si se es mujer.

“Uno de los problemas principales es que las jóvenes no tienen a nadie para aspirar cuando crecen, mientras que un niño puede crecer queriendo ser Sebastian Vettel,” dijo a la BBC Sussie Wolff, una de las únicas cinco mujeres que han logrado formar parte de la F1 y que hoy está en el retiro.

El GP de Austria en 1976 fue la última vez que los hombres estuvieron junto a una mujer en la parrilla de salida. La británica Divina Galica (dos temporadas), la sudafricana Desiré Wilson (una temporada) y la italiana Giovanna Amati, han sido las únicas pilotos oficiales en la F1.

En tanto, cinco más, entre ellas Calderón, han sido pilotos de prueba. Una de las más destacadas ha sido Wolff, ex piloto de DTM y esposa del jefe de Mercedes Toto, a quien se le dio su oportunidad por Williams después de dos años como piloto de desarrollo.

Sin embargo, en el 2015, la piloto anunció su retiro, luego de haber sido una de las pilotos más destacadas de este deporte, y dejando así un vacío en cuanto a la evolución de la mujer en este serial.

Piloto Lella Lombardi, pionera.

No obstante, la española Carmen Jordá sigue siendo una piloto de desarrollo para Lotus, y otras mujeres han puesto también a prueba la maquinaria de la F1 en los últimos años – incluyendo a Simona de Silvestro y la fallecida María de Villota -. Pero Wolff es la única que ha llegado incluso a participar en una sesión de pruebas oficiales.

Consciente de que sigue habiendo muchas barreras para las mujeres, Wolff dijo a Sky Sports:

Hay muchas mujeres en la Fórmula 1 en realidad, no muchas en la pista, pero hay muchas mujeres fantásticas que hacen muy buen trabajo en el paddock, eso no es tan visible como lo que sucede en la pista y por desgracia no hay tantas en la pista.

“Pero la próxima generación se acerca y definitivamente voy a dedicar un poco de tiempo y energía para ayudar a esa próxima generación.”

El potencial físico, un pretexto

Las mujeres que han logrado infiltrarse en un deporte que parece estar definido sólo para los hombres, han demostrado que las diferencias físicas y la fortaleza mental no son un problema.

Según Wolff, para poder practicar un deporte como el automovilismo se requiere no sólo de fuerza física, sino también de fuerza mental y, generalmente, se piensa que las mujeres no se atreven a tomar riesgos, aunque las pilotos han roto con esos moldes.

Somos tan agresivas como los chicos cuando tenemos el casco puesto. Además, la F1 no es sólo acerca de tomar riesgos, sino saber cuándo tomarlos y cuándo parar. Se trata también de la estrategia y la gestión de los neumáticos”, asegura.

Del mismo modo, muchos creen que las mujeres carecen de la fuerza necesaria para hacer frente a las exigencias del deporte, pero Wolff refuta esa afirmación.

Tenemos un 30% menos de músculo por lo que tenemos que trabajar más duro, pero no hay razón para pensar que las mujeres no pueden ser lo suficientemente fuertes como para competir con un coche de F1,” dijo la británica a BBC.

Y es que hay quienes afirman que la fuerza mental es más necesaria que la física.

“Se ha demostrado que para que los pilotos logren su máximo desarrollo, deben de trabajar sólo el 30% de su tiempo en el entrenamiento físico y el otro 70% en la formación del cerebro. Si se puede entrenar el cerebro para ser más eficientes, es más fácil ser multitarea y eso hará la diferencia más grande en términos de rendimiento”, asegura el doctor Ricardo Ceccarelli que ha sido médico de los equipos Toro Rosso y Lotus e investigó al respecto.

Así que incluso si las mujeres no son capaces de igualar a los hombres físicamente, eso no significa que no puedan tener éxito. La resistencia y el entrenamiento mental tiene que ser lo primordial, aunado a tener un coche competitivo y un equipo de apoyo.
Y hasta ahora, esto último ha sido siempre el problema. De las cinco mujeres que han tenido una oportunidad en la F1, tres no pudieron clasificarse para una carrera pues conducían coches que simplemente no eran lo suficientemente buenos.

Es por ello que la incertidumbre por ver a una mujer figurar en la Fórmula Uno es latente. Para Wolff, quizá tendrá que pasar otra década, pues se han puesto importantes precedentes.

“Hay pocas mujeres cerca de la F1. Los equipos están entendiendo que se nos puede dar una oportunidad y, sin duda, hay muchas personas dentro de la F1 que les gustaría ver que suceda“, concluye la ex piloto.

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