DÍA DE LA MUJER: VOCES Y RETOS DE LAS ATLETAS DE MÉXICO

Por Cristina Herrera

La situación de la mujer en el deporte no es independiente de su situación en los diferentes ámbitos sociales: cultural, laboral, económico y político. A pesar de que la legislación reconoce este derecho en igualdad de condiciones con el hombre, la incorporación progresiva de la mujer al deporte y su reconocimiento, no está exenta de dificultades.

En México no ha sido la excepción, pero en los últimos años, han sido las mujeres quienes han logrado poner el nombre del país en alto y son ellas quienes se sienten orgullosas de lo que han logrado.

En entrevista con Diosas Olímpicas, la clavadista Paola Espinosa aseguró que aunque el suyo es un deporte en el que antes de ella destacaban sólo hombres, ahora se encuentra orgullosa de haberse hecho de los éxitos que hasta ahora puede contar.

“Al principio no te das cuenta si eres mujer u hombre, le entras a todo, pero sí entré en un deporte en el que los resultados sólo eran de hombres: Fernando Platas, Joaquín Capilla, Carlos Girón, Jesús Mena, todos hombres.

Ninguna mujer había conseguido medallas olímpicas (en clavados), y ser la primera mujer que lo consiguió me llena de orgullo”, asegura.

Del mismo modo, la medallista centroamericana, panamericana, olímpica y mundial, admite que no fue sencillo conseguir lo que ha logrado.

“Creo que es complicado enfrentarte en cualquier deporte, enfrentarte a la vida y demostrar que puedes hacer las cosas, seas mujer o no. Pero sí me siento orgullosa de haber abierto una brecha en el deporte.

“Cuando yo competía en nacionales, me enfrentaba a dos o tres niñas, ahora un nacional, se tienen que hacer eliminatorias de hasta quince niñas en la plataforma de 10 metros, que eso antes no se veía porque no se atrevían, les daba miedo, porque es difícil o muy alto, no se estilaba que las mujeres lo hicieran, por eso me siento orgullosa de ser pionera en los clavados femeniles en México y me da mucho gusto que después de mí vengan muchas niñas más”, explica.

Por su parte, la actual número uno del mundo en racquetbol, Paola Longoria, admite que ser mujer deportista en México, ha representado para ella un reto y un compromiso “porque las mujeres hemos puesto el nombre de nuestro país muy en alto y me enorgullece estar en este grupo de atletas que hemos marcado una diferencia”, explica

La raquetbolista mexicana, asegura que su intención es no sólo seguir consolidándose como la mejor del mundo, sino también aprovechar su talento para impulsar este deporte en las niñas mexicanas.

Tengo el proyecto de hacer mis canchas públicas en San Luis Potosí, hasta ahora son cuatro canchas, porque el día de mañana que venga el retiro, me encantaría dejar un legado y que no pase lo que pasó con Soraya Jiménez, Ana Guevara o Lorena Ochoa que hicieron mucho por México y después de ellas no hubo nadie, ese es el compromiso: sacar más niñas que practiquen este deporte”, detalla.

En tanto, para la medallista centroamericana y panamericana en squash, Samantha Terán, celebrar el Día Internacional de la Mujer, significa honrar y dignificar a este género y darle el lugar que merece en la sociedad.

La multimedallista mexicana señaló que se siente orgullosa de ser una mujer capaz y profesional. “Me siento muy orgullosa de ser mujer, y aunque el camino en algunos tramos es más complicado para nosotras, todas tenemos la fuerza, inteligencia y capacidad para salir adelante ante cualquier obstáculo”, dice.

La atleta acepta que en nuestro país no ha tenido problemas por ser deportista “al contrario, he tenido el cariño de toda la gente”.

Terán Quintanilla señaló que la igualdad entre los géneros se ve reflejada en los torneos del tour mundial de squash, en los que ya están equilibrados, por reglamento, todos los premios para ambas ramas.

El boxeo, un deporte que aún lucha por la equidad

En el boxeo una mujer invierte el mismo esfuerzo físico que un hombre. Tienen las mismas rutinas agotadoras en el gimnasio, soportan hambre para alcanzar los pesos reglamentarios, el riesgo en el cuadrilátero es idéntico y los golpes les saben igual. Pero el cheque que cobra una peleadora respecto de un varón es de diferencia abismal.
Laura Serrano, pionera del boxeo femenil mexicano, luchó en 1999 contra estas desigualdades al enfrentar a las autoridades mexicanas, consiguiendo que se erradicara el decreto presidencial expedido en 1947 que prohibía a las mujeres competir profesionalmente en esta disciplina. A consecuencia de esta ley, en los inicios de su carrera Laura tuvo que viajar a la cuidad de Las Vegas para boxear, ya que ahí no era ilegal.
A pesar de que se aprobó una normatividad que permite el boxeo femenil, las condiciones no son las mismas para las mujeres que para los hombres. Como muestra, al comparar los combates de boxeo mejor pagados, la remuneración de las mujeres llega apenas a los 30 mil dólares, mientras que los hombres al contender por un campeonato mundial perciben por lo menos 100 mil dólares.

Para Ana María Torres, boxeadora profesional, uno de los principales problemas del boxeo femenil es que los promotores “no han sabido cómo hacer negocio con nosotras, siempre dicen que nos están apoyando y nos ponen como peleadoras estelares, pero no nos ponen así: ¿por qué no nos pagan como a los boxeadores estelares?”.

“Es cuestión de ir trabajando y que nosotras también nos unamos y no aceptemos bolsas muy bajas, porque nosotras mismas hacemos que ellos sigan con ese ritmo de bolsas bajas”, condena.
Pese a todo, Torres asegura que el boxeo femenil ha crecido en los últimos años: “Las grandes peleas que tuvimos Jackie Nava y yo abrieron más las puertas al boxeo femenil, los promotores se interesaron, eso fue muy importante”, explicó.

Del mismo modo, reconoció que las boxeadoras mexicanas han logrado convertirse en una potencia, prueba de ello es que hay al menos tres campeonas mundiales mexicanas actualmente en diferentes divisiones.
“Los retos son cada vez más fuertes para México, ahorita somos potencia en boxeo femenil, pero tenemos una dura competencia con Argentina, las japonesas también vienen muy fuertes. Y la verdad es que estamos empujando fuerte y creo pronto va a haber grandes peleas como Mayweather vs Pacquiao en la rama femenil, no tarda mucho”, manifestó.
Y, admite, hay muchas jóvenes que están detrás de la actual generación de boxeadoras: “En este momento vienen muchas jovencitas muy buenas, tenemos peleadoras muy buenas, viene mi hermana que esperemos pueda ser campeona mundial, que tenga la fuerza para lograr lo que quiere”, concluyó.

En el futbol, tampoco las cosas han sido sencillas. En México, las jugadoras del ‘Tri’ femenil tampoco lo han tenido fácil y su emblema Maribel Domínguez, la célebre ‘Marigol’ tuvo que hacerse pasar por un niño en su infancia y rebautizarse como ‘Mario’ para poder jugar con sus compañeros, hasta que fue descubierta y apartada del equipo.

Apenas este año, será cuando se lleve a cabo la liga femenil de futbol, la cual será sub 23, pero dependerá de los clubes de Primera División, lo cual no garantizará los mismos ingresos que tienen los futbolistas profesionales, y tampoco se sabe cómo se manejarán los patrocinios, que en el Máximo Circuito ha sido uno de los principales pilares económicos de la competencia varonil.

Según el último Estudio de la FIFA sobre Futbol Femenil, desarrollado en 2014, había 4,801,360 jugadoras inscritas en 177 asociaciones miembros. En cuanto al número de niñas en programas de fútbol base fue de 1,166,926.
La investigación también reveló que el 78% de las asociaciones miembros que participó en la encuesta (138 de 177) “dispone de una liga nacional de futbol femenil de máxima categoría”. Sin embargo, en el caso de la confederación de Conmebol sólo hay 6 asociaciones que cumplen esta característica y en la Concacaf son 23.

Sin duda, la lucha por la equidad en el deporte, es una tarea que seguirá en manos de las atletas mexicanas, que al menos en los resultados, han logrado trascender en los últimos años, demostrando que el camino hacia el éxito no es exclusivo de ningún género.

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