SERENA, UNA ATLETA QUE MERECÍA SER MÁS RENTABLE

Por Cristina Herrera

La estadounidense Serena Williams arranca ya su participación en el Abierto de Australia 2017 donde, a sus 35 años, quiere demostrar que sigue en plenitud de sus dotes y talento. Williams, tendrá en la competencia australiana la posibilidad de ganar su título 23 Grand Slam, para acercarse al récord de la mítica Margaret Court, quien sumó 24 en total. Si logra una victoria más de Grand Slam, Williams poseerá más títulos de Grand Slam que ninguna otra jugadora de la era del Abierto.

Pero su asombrosa capacidad para jugar al tenis le han dado argumentos, a la menor de las Williams, a ser la atleta más dominante de Estados Unidos en cuestión de género o deporte. No hay duda de que Williams ha sido una de las deportistas que ha logrado mantener su nivel por varios años. Sin embargo, a Serena le ha costado trabajo convertirse en un producto rentable para las marcas y, aunque es la atleta mejor pagada del mundo, según la revista Forbes; es justo en ese listado donde aparece en el número 40.

Y de los siete tenistas que aparecen en la lista, Williams sólo está por encima de Andy Murray en cuanto a ganancias por patrocinios, al sumar 20 millones de dólares en este rubro, cinco por encima del británico.

En ese sentido, el suizo Roger Federer cuenta con un respaldo en sponsors de 60 millones de dólares, mientras que otros jugadores menos mediáticos como Kei Nishikori, cuentan con el respaldo económico de sus patrocinadores por 30 millones de dólares.

Y aunque quizá Serena no cuenta con esas cifras, lo cierto es que la estadounidense ha logrado igualar en ganancias a la rusa Maria Sharapova, quien también obtuvo el año pasado 20 millones de la divisa estadounidense por concepto de patrocinios, aunque cabe aclarar que Masha ha estado fuera de competencia debido a la sanción por dopaje que cumple tras dar positivo por Meldonium en el Abierto de Australia del 2016, razón por la cual perdió algunos patrocinios y, además, está fuera de actividad.

Para algunas marcas, una de las principales razones por las que se deciden a patrocinar a un deportista es su éxito deportivo y su manera de manejarse a nivel personal.

No obstante, es inmensa aún la brecha que existe entre las ganancias por patrocinios entre Williams y Federer, pese a que el suizo ha ganado menos títulos de Grand Slam que Serena, y desde 2012 no ha conseguido otro título grande.

Del mismo modo Federer logró imponer un récord de 302 semanas clasificado como el número uno del mundo, Williams lleva más de 270 y a sus 35 años luce aún imbatible, en tanto Feds parece estar muy cerca del ocaso de su carrera.

Williams también tiene una mejor relación de victorias y derrotas. Sobre su carrera , Federer tiene 1,080 victorias y 245 derrotas, es decir, 4.4 victorias por cada juego perdido. Williams cuenta actualmente con 775 victorias y 129 derrotas, o seis triunfos por cada derrota.

En tanto, ambos han estado cerca de entrar al selecto grupo de jugadores que han ganado los cuatro grandes en un año. En el 2004, a Federer sólo le faltó imponerse en el Roland Garros para lograr el hito; mientras que a Williams en el 2015 sólo le falló el Abierto de Estados Unidos.
Incluso, el último tenista que ha logrado la hazaña fue una mujer: Stefi Graf en 1988.

Uno podría pensar, como en otros deportes como el futbol, que el tenis masculino tiene más espectadores que el femenil y por ende los patrocinadores están dispuestos a pagar más a los hombres que a las mujeres.

Pero, por ejemplo, la final del Abierto de Estados Unidos, ha tenido más audiencia en su versión femenil que en la varonil en los últimos dos años. Y fue justamente la expectación que generó la final en el 2001 entre Venus y Serena Williams, lo que llevó a que ese juego se convirtiera en la primera emisión prime-time.

Algunos expertos también aseguran que los atletas masculinos son más comerciales porque ayudan a llegar a audiencias entre los 16 y los 30 años de edad, sin embargo, las mujeres también se han convertido en un mercado muy importante para las marcas deportivas.

De acuerdo con un estudio realizado por la marca Skechers, las mujeres controlan 29,000 millones de dólares de poder de compra a nivel mundial, y tienen las decisiones de compra en el 64% de los hogares, al menos en Estados Unidos.

Es justo la marca Skechers la que se ha convertido en la segunda predilecta de las mujeres en el país del norte. En tanto Nike, espera que este año sus ventas en líneas dirigidas a la mujer, alcancen los 2,000 millones de ventas anuales.

De hecho, Nike es un patrocinador que ha apoyado durante mucho tiempo Williams. En su honor, cuenta con la “Colección grandeza”, que Williams ayudó a diseñar y que estará usó en el Abierto de Estados Unidos del año pasado. También tiene su propia firma de zapatillas, a pesar de que no tiene su nombre en él .
No es novedad que las mujeres atletas no ganan tanto como los atletas masculinos en patrocinios, aun en el tenis, que es por mucho, uno de los deportes más equitativos en cuanto al pago de sus atletas.

Pero otra mujer, María Sharapova, también gana mucho más, y algunos aseguran que lo más probable es porque ella es esbelta, blanca y rubia, mientras que Williams es una mujer negra con un cuerpo musculoso y atlético, que muchos señalan despectivamente muy a menudo.

Masha y su sponsor

Hace tiempo, un artículo del New Yorker argumentaba el porqué los aficionados a los deportes no aman a Williams como deberían. “Parte de esto se debe a los prejuicios del pueblo americano, el sexismo y el racismo, que se manifiestan cada vez que los espectadores, en su mayoría hombres, se refieren al cuerpo de Williams de una manera en la que sólo revelan sus molestias sobre su aspecto.”
Williams, que ha enfrentado el racismo puro y simple y el sexismo en múltiples ocasiones, es consciente de los factores en juego. “Si quieren comercializar alguien que es blanco y rubio, esa es su elección”, dijo recientemente a The New York Times Magazine . “Tengo una gran cantidad de socios que están muy contentos de trabajar conmigo.”

Y es que, de acuerdo con la publicación SportsPro, en su listado de los 50 atletas más comercializables del 2016, sólo aparecen la canadiense Eugenie Bouchard (47 del ránking mundial) y la española Garbiñe Muguruza (séptima del mundo). Al igual que Sharapova, ambas son blancas, rubias y delgadas.

Esto sugiere que las mujeres atletas sólo son negociables y pueden conectar con el público en la medida en que éstas lucen.
No hay duda de que Williams ha sido polémica, a veces, que cuenta con buenas ganancias, y es probable que se gane aún mejor si gana el Australian Open. Pero tampoco hay duda de que ella es uno de los más grandes atletas de su generación, una de las más emocionante para ver y que tiene la capacidad de atraer a multitudes, por lo que que se le pagaría mucho más si luciera de manera diferente.
Ella es una atleta de ensueño para los patrocinadores. Es una pena, en el sentido más literal, que no sea reconocida de la manera adecuada.

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