DAKAR, LA COMPETENCIA QUE ABRIÓ LAS PUERTAS A LAS MUJERES

Por Cristina Herrera
Pese a que en el mundo del deporte la presencia femenina sigue siendo escasa, una de las disciplinas que les ha abierto las puertas, es el automovilismo y el Rally Dakar, uno de los más representativos del mundo y que poco a poco ha ido saliéndose de la norma.
La carrera, considerada una de las más extenuantes y exigentes del mundo, tiene hoy una participación femenina aceptable.
La edición 39 de la carrera, que arrancó en Asunción, Paraguay, puede presumir que cuenta con nueve mujeres en su listado, sin embargo, son apenas 1.83% de los 491 inscritos en la competencia.

De todas ellas, las españolas son las que más presencia tienen, pues suman tres, mientras que hay también una francesa, una argentina, una boliviana y una rusa, tras la decisión de la FIM de dejar competir a Anastasiya Nifontova.

En la categoría de motos, solo tres mujeres tomarán, en principio, la salida. La española Laia Sanz que ha logrado brillar con luz propia, luego de conseguir un noveno lugar en 2015 en esta categoría, y un décimo quinto en el 2016. Esta es la séptima ocasión que la española compite en esta carrera y buscará mantenerse dentro de ese top 15.

Laia Sanz, española participante de Dakar

Aunque es más baja la presencia que han logrado tener las mujeres en comparación con lo que tuvieron en 2015 (11 mujeres) y 2016 (10 mujeres), eso no ha sido motivo para que las mujeres no llamen la atención desde el primer día de competencia.
En tanto, hay dos mujeres copiloto que hoy son también parte del rally: la argentina María del Huerto, quien está con su esposo Carlos Alberto Villegas y la austriaca Laurent Lichtleuchter quien acompaña al japonés Akira Miura.
Sin embargo, la participación de una mujer en el Dakar no es tan sencilla como pareciera. De acuerdo con algunas participantes, uno de los principales frenos que evitan que haya más féminas en la competencia es el presupuesto.

Y es que al ser una carrera de varias semanas, traslados y mantenimiento, el no contar con patrocinios representa un gran obstáculo para figurar en una competencia de esta magnitud. Por ejemplo, lo más económico es competir en un cuadriciclo o moto, pero de arranque hay que poner 15,800 dólares para inscribirse a la carrera.

En el caso de los autos, el piloto y el copiloto deben abonar 11,600 dólares cada uno; mientras que la inscripción del vehículo cuesta 14,000 dólares. Si además se quiere llevar un coche de apoyo con un conductor y dos mecánicos, habrá que pagar las tasas de cada uno de ellos (9,200, 10,500 y 12,700 dólares, respectivamente).
Esta importante cuota de inscripción para correr el Rally Dakar incluye los siguientes aspectos: el transporte del vehículo en barco (el viaje hasta Buenos Aires y desde Chile hasta Europa), los derechos deportivos, la asistencia médica, la restauración en los campamentos y la comida.

Sin embargo, el gasto de la inscripción apenas representa una parte del presupuesto, ya que a todo eso se le debe sumar la asistencia mecánica, los transportes, gastos de visas, teléfonos satelitales, combustible y la compra o alquiler del vehículo. De esta manera, un piloto que no pelee el título y quiera competir en moto o “cuadri” necesita al menos unos 84,600 dólares para sumarse a esta carrera de aventura. Para competir arriba de un auto, hay que juntar no menos de 265,000 dólares.

“El problema más grave, por así decirlo, es el de los patrocinadores, porque les cuesta un poco más creer que una mujer puede ganar en el motociclismo a los hombres. Es un poco lo que hay que cambiar, que las empresas empiecen a cambiar porque es un deporte de motor, y no físico. Es perfectamente posible que una mujer pueda ganar”, aseguró al diario español la verdad la piloto María Herrera, quien aunque no participa en el Dakar, sí lo hace en MotoGP, Moto2 y Moto3.

El Rally Dakar ha marcado pues un precedente para las mujeres en competencias que comúnmente son dominadas por hombres y que, en casos como la Fórmula Uno, simplemente no tienen cabida, al menos así lo ha expresado el mandamás del circuito Bernie Ecclestone, quien ha dicho que las mujeres en el automovilismo “no deberían ser tomadas en serio”.
Sin duda, aunque en las ediciones de 1995, 2003 y 2004 no hubo ninguna mujer en competición, el Dakar demuestra que no pretende hacer diferencia entre géneros.

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search