SCRATCH DU ORO FEMENIL, SOLO UN SUEÑO

Los estereotipos dicen que Brasil es el país del futbol. Selección alegre, Pentacampeona del Mundo y favorita para ganar en casa los Juegos Olímpicos. Esa es solo la mitad de la moneda. “En efecto, Brasil es conocido mundialmente por ser el ‘país del futbol’, pero es el país del futbol de los hombres“, dijo Pamela Joras, historiadora del futbol de la verdeamarela femenil.

Ahí Brasil no es favorita para el oro. “El equipo nacional de mujeres fue creado desde 1988, sin mucho incentivo financiero en relación con la infraestructura”, continúa Joras, maestra en la Universidad Federal de Río Grande del Sur (UFRGS) y en su trabajo de tesis, el primero en Brasil sobre el futbol femenino escrito por una jugadora, detalló la vida de Aline Pellegrino, la ex capitana de la selección nacional durante casi ocho años, con un objetivo claro: “A través de su experiencia, retratar la realidad del futbol de las mujeres brasileñas, darles mayor visibilidad pues aunque componen la escena nacional, no son conocidas ni reconocidas”.

La luz más brillante del futbol femenil de Brasil es Marta Vieira, a quien apodan “la Pelé con falda”. Los pies de mujeres adolescentes imitan a quien ha jugado más tiempo en Europa que en su propio país, así como a Cristiane o a Karla del Paris Saint-Germain (PSG), entre otras. Sin embargo, todas son testigo de una cifra: El conjunto de Brasil está en el séptimo lugar del ranking FIFA, su peor posición desde el 2003, cuando se creó la clasificación mundial. El drama apenas comienza.

Para Pamela, activista también de la Fundación alemana Discover Football, es difícil incluso decir a qué nivel se desempeñan las mujeres en Brasil, la gran mayoría, dice, “no se considera jugadora profesional”. Los 37 años que la selección femenina vivió en la sombra tras el decreto nacional que en 1941 prohibía su participación en las canchas de futbol y que luego fue anulado 1979, pareciera que siguen cobrando factura. “A pesar de los recientes movimientos en el desarrollo del futbol femenino en Brasil, todavía no hay aceptación”.

Lo anterior se traduce en ejemplos como cuando todavía en la década pasada (en el 2001), durante el Campeonato Paulista de Futbol Femenino, las futbolistas fueron elegidas con base en ciertos requisitos:

Las mujeres que tenían sobrenombres masculinos y pelo corto fueron excluidas, otras tuvieron que usar maquillaje y vestir uniformes extremadamente cortos que proporcionaran evidencia de las formas de su cuerpo para ser elegidas. Hasta la fecha, podemos ver que los medios de comunicación hacen hincapié mucho más en la belleza y el cuerpo de las jugadoras que su habilidad técnica en el fútbol”.

Sin duda para Pamela, quien comparte la dirección de Guerreiras Project, una ONG que crea espacios de conciencia crítica de género a través de la reflexión y la acción donde precisamente las ex futbolistas son las principales embajadoras que llevan el mensaje a niñas y adolescentes para seguir luchando por sus sueños dentro de futbol, hay cierta responsabilidad en la cinco veces nombrada mejor jugadora por la FIFA:

Marta tendría el potencial para apoyar la causa de las mujeres en Brasil, pero no se  involucra mucho. Ha aparecido en varios medios de comunicación hablando de ‘apoyo’ para el futbol y las dificultades, pero tal vez por su compromiso con la CBF, no lucha mucho por el futbol femenino en Brasil”.

Otro de los trabajos que Pamela, junto con su mentora Silvana Goellner y con Luz Castro, principales impulsoras del debate que predica el lema “Conocer para reconocer”, es el del primer Museo del Futbol Femenino, montado en el Centro de Memória do Esporte, una exposición abierta que reúne la historia del equipo nacional y las mujeres brasileñas que hicieron la historia de su futbol como comentaristas o jugadoras. Algunos de los elementos expuestos fueron tacos, balones, uniformes, fotografías, videos: “¿Cómo vamos a dar el debido reconocimiento a las jugadoras si ni siquiera conocen sus historias?”, fue su pregunta y la respuesta para la gente que participó de manera interactiva y positiva; la duración de la exhibición (expuesta desde mayo del 2015) permanecerá hasta abril próximo.

“He estado contribuyendo a la historia del fútbol femenino, especialmente, para que las jugadoras no caigan en el olvido”, apunta Pamela. En Río la realidad del futbol femenil brasileño se verá más de cerca, es decir, se conocerá la otra cara de la moneda.

EN DATOS:

Mientras que la selección varonil ha ganado tres platas y dos bronces durante los 115 años de su participación en las justas olímpicas (desde 1900), ellas poseen dos metales de segundo lugar en sus apenas 20 años de ingreso a la cancha de dicha justa (desde 1996). La selección femenina de Brasil también logró la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, de hecho posee tres primeros lugares de cinco ediciones disputadas.

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search