HALTERISTAS, RESISTENCIA DEL CUERPO FEMENINO

Por Olga Trujillo

Tania Mascorro aprendió a levantar pesas con un palo de escoba. La halterista mexicana ya pesaba 80 kilos a la edad de 15 años y su corpulenta presencia llamó la atención del entrenador cubano Luis Orlando Puerto en el 2003. Hoy participa en el Campeonato Mundial de Levantamiento de Pesas de Houston en la categoría de más de 75 kg.

La sinaloense ve en el espejo a Soraya Jiménez, quien terminó con un Oro olímpico en el cuello, pero con 13 operaciones de rodilla. Tania quiere desafiar la creencia de que el cuerpo de la mujer resiste menos: “solo hay que saber entrenar” dice.

Las mujeres pesistas llegaron a los Olímpicos en Sydney 2000, 104 años después que los hombres. Y a los Mundiales lo habían hecho en 1987 en Daytona Beach, EU, gracias a movimientos feministas promovidos por mujeres de países anglosajones como Estados Unidos, Canadá, Londres y Australia.

El argumento principal de los detractores era que las mujeres no podían practicar la disciplina por considerarla exclusiva para la fuerza y el cuerpo de los hombres.

En la actualidad siguen las dudas. El ortopedista especializado en deporte, Gerardo Meraz, comenta: “El cuerpo de las mujeres no está diseñado para levantar tanto peso. En la halterofilia hay una carga genética de generación en generación en hombres y eso ha ido preparando su cuerpo a tener una cierta evolución hacia esas disciplinas. Las mujeres han tenido mayor apertura y pelean por la igualdad, por los mismos derechos y van ganando terreno en todo; pueden hacerlo, pero gradualmente, deben ir acostumbrando a su cuerpo”.

Con su experiencia el ortopedista apunta que de las lesiones más comunes en las halteristas son los desgarros múltiples en los cuadríceps, así como luxaciones de algunas articulaciones, hernias umbilicales, inguinales o de disco.

Proveniente de La Reforma, un campo pesquero en Sinaloa de vida brava, Tania tiene ya doce años como pesista y confiesa “sí he tenido varias lesiones en la espalda, de hecho me tuve que retirar durante ocho meses en el 2010, también en la rodilla y en la muñeca, siempre hay molestias, es fierro lo que levantamos, pero nunca me han operado. A la hora del dolor las ganas de romper los límites te hacen seguir. Las deportistas tenemos el umbral del dolor más alto”.

Deteniendo la barra se encuentra el entrenador cubano de Tania: “El trabajo con mujeres se parece al de los hombres en cuanto a ejercicio e intensidad, lo único es que se les puede cargar más la mano porque se lesionan menos, a la hora de asimilar los movimientos técnicos lo hacen con mayor facilidad y aprenden más rápido a levantar las pesas que los hombres”.

Otro de los prejuicios que Tania desmintió fue el del dicho popular de la gente que dice que “el que carga pesas se queda chaparro” pues la también licenciada en derecho graduada en la Universidad de Sinaloa, medía 1.65 metros aproximadamente cuando comenzó a ser pesista y hoy mide 1.73. “Yo soy gordita y siempre he sido alta.

Sí hay quien tiene muchas opiniones en torno a esto, pero soy de carácter fuerte y no pongo atención. He escuchado que las pesas te hacen la espalda ancha, pero mientras más practicas te das cuenta que es genético”, reflexiona. La estética pasó al banquillo.

El doctor, sin embargo, insiste en su teoría. “El peso máximo recomendable para que una mujer cargue por encima de su cabeza es el doble de su peso más un 25% para no llegar a las lesiones”. Los récords mundiales demuestran que las mujeres cargan el doble de su masa más un 50 por ciento.

Por eso el entrenador Luis sabe que la estrategia está en cómo se protege a una pesista y es “con el trabajo fundamental que se hace en fortalecimiento (ejercicio, terapias) de aquellas partes del cuerpo que más trabajan o se lesionan como las rodillas, las muñecas, las parte lumbar y ya las fajas o las vendas vienen a complementar”.

“Cuando mis pies no puedan más, mi voluntad cargará por ellos”, es la frase favorita de Mascorro quien con su récord centroamericano del año pasado de 118 kilos de arranque y 140 de envión como carta de presentación, competirá este sábado 28 de noviembre en el Mundial donde también desea cargar contra las ideas que enfrentaban a las pesas y a la mujer.

TEXTO PUBLICADO COMO COLABORACIÓN DE OLGA TRUJILLO PARA MEDIO TIEMPO

HALTERISTAS, MUJERES A LA CARGA

Start typing and press Enter to search